Home Lecturas Homilías Bilingüe Más Homilías
   
 
Homilies.net          11 Apr 2010         2 Pascua
  Las homilías se anuncian no más tarde que durante la semana antes del domingo que se necesitan.  
 


Homilia de Padre Phil Bloom

http://www.geocities.com/Heartland/2964/span.html
* disponible en inglés - ve homilías Inglés
2 Pascua
Creer Para Ver
(11 de abril de 2010)
Tema básico: Santo Tomas descubre que no solamente hay que ver para creer, sino creer para ver.

Seguro que han escuchado, "Ver para creer." El Apostol Tomas muestra ese principio. Este domingo me gustaria mirar el otro lado de la moneda. No solamente hay que ver para creer, sino creer para ver. En unas cosas bien importantes hay que creer para ver. Santo Tomas muestra ese principio tambien. Antes de enfocar en como el creyo para ver, me gustaria indicar como el principio se aplica a otras areas de la vida.

El gran filosofo moderno, Emanuel Kant, habla de como tenemos que hacer un "salto en la oscuridad" antes de poder vivir una buena vida. Kant senalo que ante de hablar del bien y mal, hay que aceptar este principio: Que una persona tiene que hacer bien y evitar el mal. Si alguien no acepta ese principio, es una perdida de tiempo hablar con el sobre bien y mal. Puede parecer obvio pero el principio basico es un salto de fe. No hay forma de probar que alguien deben hacer el bien y evitar el mal. Hay que aceptar ese principio - y seguir adelante.

Puede sorprender, pero hacer investigaciones cientificas tambien require un salto de fe. Que el universo es razonable - y no a la merced de fuerzas irrazonables, como dicen muchas culturas. Uno de los motivos porque la ciencia ha florecido en el oeste es a causa de la creencia judia y cristiana que mientras Dios es mas alla de nuestro entendimiento, no es caprichoso e irrazonable. El escritor Dinesh D'Souza dice que no es una acidente que los mayores cientificos modernos eran cristianos. Despues de dar una lista impresionante, D'Souza observa:

"El punto mas profundo aqui no es solamente que los cientificos principales han sido cristianos, sino que la ciencia misma, en su asuncion basica que el universo es razonable y obedece leyes que la mente humana puede descubrir, es basada sobre preceptos cristianos y no se puede hacerlo sin presuposiciones cristianos."

Yo se que esta declaracion sorprende a mucha gente, pero el hecho es que la ciencia - como la moralidad ordinaria - empieza con un salto de fe. La ciencia no solament sigue el principio, "ver para creer," sino tambien reconoce el principio, "creer para ver." Hay que hacer un acto implicito de fe antes de empezar.

Creer para ver. Como mencione al principio, mientras Santo Tomas querria ver la evidencia, cuando finalmente encontro al Senor Resucitado, hizo un acto de fe. Dijo, "Senor mio y Dios mio!" Pues, se puede pensar: "Desde luego, yo tambien creeria si Jesus se me aparecio y me mostro las llagas de sus manos y costado." Si, pero hay algo mas.

Dejenme hacer una comparacion. Cuando un hombre y mujer se casan, dicen, "Te acepto en tiempos buenos y malos, en salud y enfermedad, hasta la muerte." Tienen evidencia de la bondad de la otra persona, pero al mismo tiempo estan haciendo un paso de fe. Sin el, no se puede tener la union de matrimonio.

Matrimonio y familia comienzan con un acto de fe. Igualmente toda relacion e institucion humana: un banco, una escuela, una tienda o una parroquia. Hay que poner fe en la otra persona o no se puede avanzar. Y desde luego tenemos que trabajar duro para mantener la confianza del otro. Quisiera que ustedes sepan que aqui en Santa Maria del Valle y en la arquidiocesis de Seattle estamos trabajando duro para ganar tu confianza.

Pero, aun si otros seres humanos a veces nos traicionan, hay alguien que siempre merece nuestra fe. Hoy esa persona pronuncia esta palabras bellas: "Paz este con ustedes." Ofrece evidencia, pero al final pide un acto de fe. En cuanto a Jesus, el acto de fe tiene que ser absoluta. Como hemos escuchado hoy en el Revelaciones, "Yo soy el primero y el ultimo, yo soy el que vive." Dice, "Estuve muerto y ahora, como ves, estoy vivo por los siglos de los siglos. Yo tengo las llaves de la muerte y del mas alla." Ante Jesus hay dar todo.

Santo Tomas dio todo. Dijo, "Senor mio y Dios mio." Este acto de fe comenzaria una gran aventura que (segun la tradicion) lo llevaria a la India donde tendria que dar su vida por Cristo. Vio cosas maravillosas, pero la mayor era su relacion con Jesus. Santo Tomas descubrio no solamente que hay que ver para creer, sino creer para ver.

Esta manana les invito hacer una acto de fe. Especialmente cuando alzo la Hostia consagrada, el Espiritu Santo puede inspirarte decir las mismas palabras como el Apostol Tomas, "Senor mio y Dios mio."

**********

Note: If your computer brings up this page with weird characters (e.g. báásico instead of basico with accent over the "a") please go to "View," scroll down to "Encoding" and change from "Western European" to "Unicode" (or vica versa). One of the encoding languages should bring up the correct Spanish text.

English Version
Back to Top
Homilia de la Parroquia Nuestra Senora de la Caridad del Cobre, Caracas
http://www.homilia.org
2 Pascua
DOMINGO 2- Fiesta de la Divina Misericordia -
 
Tiempo de Pascua- Ciclo "C" -
11 de Abril de 2010-

Celebramos este año nuevamente en la Iglesia Católica la Fiesta de la Divina Misericordia, correspondiendo al Segundo Domingo de Pascua.Y es interesante observar que el Evangelio de este Domingo siempre es el mismo, pues no cambia según el Ciclo A, B o C; pero, además, siempre se usó el mismo texto evangélico antes de la reforma litúrgica post-conciliar, cuando este domingo se conocía como “Domingo In Albis”.

En efecto, el Evangelio es el texto de San Juan (Jn. 20, 19-31)  que nos narra la primera aparición de Jesús a sus Apóstoles el mismo día de su gloriosa resurrección, al anochecer, mientras estaban a puertas cerradas.

¡Qué alegría deben haber sentido estos hombres que habían quedado tan confundidos, tan apesadumbrados y atemorizados por la horrorosa muerte de Jesús!¡Qué alegría al ver a ese mismo Jesús resucitado glorioso, mostrándoles las heridas de las manos y del costado, como para asegurarles que era El mismo!

Y acto seguido, nos dice San Juan Evangelista, el Señor “sopló sobre ellos y les dijo: ‘Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar’”.

Es decir, Cristo, al no más salir del sepulcro, habiendo vencido a la muerte, al demonio y al pecado, lo primero que hace es dejarnos a nosotros los seres humanos, el medio efectivo para ser perdonados de nuestros pecados.Instituye en ese mismo momento el Sacramento de la Confesión, del Perdón.

¡Con razón Cristo ha querido declarar este Domingo Segundo de Pascua como la Fiesta de su Divina Misericordia!¡Con razón el Papa Juan Pablo II, al declarar este día como el Domingo de la Divina Misericordia, tal como Jesús pidió a Santa Faustina Kowalska, ha dispuesto que se conserven los mismos textos en las Lecturas Litúrgicas! ¡Con razón siempre ha sido el mismo texto evangélico para este domingo, antes de la reforma litúrgica última y ahora se conserva el mismo texto evangélico para los tres Ciclos A, B y C!

El Sacramento de la Confesión es el Sacramento de la Divina Misericordia, llamado por el mismo Jesús, en sus revelaciones a Santa Faustina Kowalska, el “Tribunal de la Misericordia”.Y ¡qué Tribunal!

No se parece en nada a los tribunales terrenos, en los que los culpables son declarados culpables y tienen que pagar su pena. No así con Cristo. En su Tribunal funciona sólo la Misericordia, no la Justicia. Por justicia tendríamos que ser condenados.Pero en la Confesión, no se nos condena ... se nos perdona.Sólo basta estar arrepentidos y confesar la ofensa.

Sobre el arrepentimiento debemos decir que éste es condición indispensable para recibir el perdón en el Sacramento de la Confesión.Pero es importante destacar que podemos arrepentirnos de manera perfecta o de manera imperfecta.

El arrepentimiento perfecto o contrición consiste en arrepentirnos porque hemos ofendido a Dios.Este arrepentimiento perfecto puede ser con dolor o no, siendo el dolor un regalo de Dios para el alma arrepentida.

El arrepentimiento imperfecto o atrición consiste en arrepentirnos por miedo a las consecuencias de nuestros pecados, es decir, por miedo a la condenación y al infierno. Aunque debemos siempre tratar de arrepentirnos de manera perfecta -por haber ofendido a Dios- el arrepentimiento imperfecto también sirve para recibir el perdón en la Confesión sacramental.

Ambos arrepentimientos, perfecto o imperfecto, son también gracia del Tribunal de la Misericordia Divina.

¡Qué más podemos pedir !Cristo, enseguida de resucitar, dejó instaurado su Tribunal de Misericordia en el Sacramento de la Confesión. “Allí tienen lugar los milagros más grandes y se repiten constantemente”, dijo el mismo Cristo a Santa Faustina.“Basta acercarse con fe a los pies de mi representante (el Sacerdote) y confesarle con fe su miseria. Entonces, el milagro de la Misericordia se manifestará en toda su plenitud” (Diario 1448).

Y no importa la gravedad de las faltas confesadas.Dice el Señor:“Aunque el alma fuera como un cadáver descomponiéndose, de tal manera que desde el punto de vista humano no existiera esperanza alguna de restauración y todo estuviese ya perdido, no es así para Dios.El milagro de la Divina Misericordia restaura esa alma en toda su plenitud” (Diario 1448).

Tal es ese Tribunal. Tales son los milagros que allí suceden:almas muertas en vida, a nivel de cadáveres en descomposición, restauradas plenamente para poder optar a la vida de gracia aquí en la tierra y a la vida eterna en el Cielo.

Y no creamos que la Confesión es sólo para los pecados mortales, pecados tan graves que matan la vida del alma y que la llevan a la podredumbre de la descomposición. La Confesión es también para los pecados menos graves, los llamados veniales, que también dañan el alma, ofenden a Dios y perjudican a las demás personas y también a la Iglesia.

El Papa Juan Pablo II supo esto muy bien. Por eso promovió la Confesión con tanto ahínco. En su Encíclica “Reconciliación y Penitencia” (#32) recomienda a los Sacerdotes: “Es necesario educar a los fieles a recurrir al Sacramento de la Penitencia, incluso sólo para los pecados veniales ... pues la gracia propia del Sacramentocontribuye a quitar las raíces mismas del pecado”.Es como el trabajo del jardinero que extrae la hierba mala una y otra vez, cada vez que sale, hasta que va desapareciendo por completo.

Ya en 1972, notándose indicios serios de una disminución en la asiduidad al Sacramento de la Penitencia, la Santa Sede en su Pastoral de Normas concernientes a la Administración General de la Absolución hizo la siguiente advertencia:“Los Sacerdotes deben tener cuidado de no desanimar de la Confesión frecuente a los fieles.Por el contrario, deben llamarles la atención de sus frutos para la vida cristiana y siempre mostrarse atentos a oír tales confesiones ... Debe evitarse absolutamente que la Confesión individual sea sólo para pecados serios ...”

Otro punto importante es que en el Sacramento del Perdón se dan beneficios espirituales infinitos y también beneficios humanos indiscutibles.No hay mejor liberación que una buena confesión, porque el confesionario es el sitio donde verdaderamente se deja la culpa, cuando la asumimos en toda su verdad y con toda sinceridad.

Notemos algo: cuando nos sentimos culpables de algo ¿no tenemos la tendencia a desahogarnos con alguien?¿Qué mejor sitio que el confesionario, donde no solamente podemos hacer catarsis, sino también sentirnos genuinamente perdonados?

Porque la Confesión Sacramental es el instrumento que Dios diseñó para dejarnos su perdón en forma visible, tangible, audible.El Señor ha escogido, en el caso de la Confesión y en otros, continuar su obra en la tierra a través de los hombres.Así, cuando somos perdonados en la Confesión, podemos experimentar la Misericordia de Jesús a través del Sacerdote, quien es la persona escogida por Dios para darnos su perdón.

En efecto, Jesús le explicó a Santa Faustina que la fuente de su Misericordia era el Sacramento de la Confesión:“Cuando vayas a confesarte debes saber esto:Yo mismo te espero en el confesionario.Sólo que estoy escondido en el Sacerdote, pero Yo mismo actúo en el alma.Aquí la miseria del alma encuentra al Dios de la Misericordia”.

¿En qué consiste la Fiesta de la Divina Misericordia?
Y ¿es una Fiesta oficial de la Iglesia o una simple devoción privada?
Back to Top
Homilia de Padre Jesus Marti Ballester
http://jmarti.ciberia.es
2 Pascua    

Back to Top
These homilies may be copied and adapted for your own use; however, they may not be
commercially published without permission of the author.
 
 
Home         |     Lecturas      |      Comentarios       |       Homilías Bilingüe     |       Más Homilías 

e-mail: mail@Homilies.net
  Homilies.net is a non-profit contribution to the work of the Church  
©1999 - 2010 Homilies.net