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Miércoles de
Ceniza
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Lo
Bueno de la Culpabilidad Catolica
(17 de febrero de 20010)
Tema básico: Al comenzar la Cuaresma, las lecturas biblicas nos
invitan a admitir nuestra propia culpabilidad.
Hoy es Miercoles de Ceniza - el comienzo de la temporada santa de la
Cuaresma. Las lecturas enfrentan un tema poco agradable: culpabilidad.
A veces escuchamos bromas sobre "el sentido de culpabilidad catolica."
Pero la verdad es que toda persona - que ha llegado a la edad de razon
- experimenta la culpabilidad. Los que no tienen fe - que no creen en
Dios - a veces experimentan una forma de culpabilidad peor de lo que
nosotros podemos imaginar.
Por ejemplo, el famoso profesor de Princeton, Peter Singer. Singer no
cree en Dios ni en la moralidad cristiana. Al cambio, sigue la
filosofia Bentamita que dice que cada individuo cuento por uno - y por
eso nuestros deberes son iguales a desconocidos y a miembros de la
propia familia. Con esta filosofia, Singer cree que no debe mostrar mas
preocupacion por su mamá que por otro ser humano - o aun una
animal inteligente como un mono o delfino. Sin embargo, cuando su
mamá estaba muriendo con la enfermedad de Alzheimer, el dedico
miles de dolares a su cuidado. Mas tarde, se sintio culpable. Dijo que
habria sido mejor dedicar aquellos recursos para ayudar a los pobres.
No importa lo que un piensa de Peter Singer, su filosofia le causa una
forma terrible de culpabilidad - hasta sentirse culpable por ayudar
tanto a su mamá. No se de ustedes, pero comparado con aquel
sentido de culpabilidad, yo prefiero la "culpabilidad catolica."
Nosotros no pedimos que un se siente culpable por todo ser humano. O
por todo animal. No pedimos que se siente culpable por el planeta. Lo
que pedimos es que uno se siente culpable por sus pecados - las
violaciones concientes y voluntarias de la ley de Dios.
No voy a entrar en cosas especificas ahora, pero este domingo dare mas
detalle sobre No voy que cosas son pecados. Hoy, al entrar en la
Cuaresma, la lecturas biblicas nos invitan a reconocer nuestros hechos
malos - nuestra culpabilidad. El profeta Joel nos dice llorar y ayunar
- y volver a Dios. Ser agradecidos que Dios esta "lento a la colera,
rico en clemencia y se conmueve ante la desgracia."
En su misericordia Dios nos da una segunda oportunidad. No perderla. La
Cuaresma 2010 puede ser el final para ti o para mi - quizas para todos
nosotros. San Pablo dice, "ahora es el tiempo favorable; ahora es el
dia de salvacion." El apostol nos ruega, "no echar su gracia en saco
roto."
El primer paso de la Cuaresma es enfrentar la culpabilidad. Para
reconocer los pecados, no conozco oracion mejor que el Salmos que
escuchamos hoy:
Lava del todo mi delito
limpia mi pecado.
Por tu imensa compasion,
borra mi culpa.
Una vez rece ese Salmo con una muchacha que habia tenido un aborto. Por
un lado ella se sentia que no tenia otra opcion, pero despues reconocio
que terrible quitar la vida de su propio bebito. El Salmo, reconociendo
la culpabilidad, le dio gran consolacion - y me dijo que iba a rezarlo
frequentemente.
Al admitir la culpabilidad, Jesus nos pide hacer algo positivo: rezar,
ayunar y dar a los pobres. Como dice el Papa Benedicto son las tres
tareas de la cuaresma. En el boletin, las explico en mas detalle.
Antes de recibir la ceniza bendecida, favor de considerar lo que haras
durante estos cuarenta dias. Las practicas cuaresmales te daran gran
paz. Quizas no ayudaras a toda persona y todo animal. Tal vez no
salvaras el planeta - pero haras tu parte. Reconocer la culpabilidad
genuina, ponerla ante el Senor y hacer algo practico: rezar, ayunar y
dar limosna. El Padre celestial, que conoce tu corazon, te premiara.
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English Version
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Miércoles de
Ceniza
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Miércoles de Ceniza - Ciclo "C" -
17 de Febrero de 2010-
ESPIRITU CUARESMAL:
Las Lecturas de este importante día con que la Iglesia da inicio
a la Cuaresma, el Miércoles de Ceniza, nos llaman a la
conversión, al arrepentimiento y a la humildad ...
todas cosas que hay que tener en cuenta en este tiempo especial que
llamamos Cuaresma, durante el cual debemos prepararnos para la
conmemoración de la Pasión y Muerte del Señor y la
celebración de su Resurrección triunfante el Domingo de
Pascua.
Conversión, arrepentimiento y humildad van entrelazados entre
sí para darnos un verdadero espíritu cuaresmal. Por
eso comenzamos hoy la Cuaresma en penitencia: hoy es día
obligatorio de ayuno y abstinencia para todos los
Católicos. Hoy es día de Imposición de
la Ceniza, ritual por el que -en humildad- reconocemos lo que somos
(nada ante Dios) y lo que debemos hacer (arrepentirnos y regresar a
Dios o acercarnos más a El).
¿QUÉ ES LA CENIZA?
Y ¿qué es la ceniza? ¿Qué significado
tiene el ritual de imposición de la ceniza?
La Ceniza no es un rito mágico, ni de protección especial
-como muchos podrían considerarlo. La ceniza simboliza a
la vez el pecado y la fragilidad del hombre.
LA CENIZA EN LA SAGRADA ESCRITURA:
Veamos lo que es la ceniza y el polvo en la Sagrada Escritura.
Isaías habla del idólatra como “un hombre que se alimenta
de cenizas” (Is. 44, 20).
La idolatría, el gran pecado de los tiempos antiguos, pero
también de ahora, porque cada civilización se crea sus
propios ídolos, a los que el Libro de la Sabiduría
denomina “invenciones engañosas de los hombres” (Sab. 15,
4). Hoy en día tenemos también nuestros propios
inventos, nuestros propios ídolos. Así que el
término de idólatra también se refiere a nosotros
hombres y mujeres del Tercer Milenio. Y he aquí lo que nos
dice el Señor sobre los idólatras: “Su
corazón es cenizas, su esperanza es más vil que el polvo,
su vida más miserable que la greda, porque desconoce al que lo
formó y le infundió un alma capaz de actuar y un
espíritu de vida” (Sab. 15, 10).
Dios, por boca del Profeta Ezequiel, anunciando la destrucción
de la ciudad de Tiro, dice así de sus habitantes, expertos en
navegación y comercio, pero pecadores porque imbuidos en su
riqueza material, no tenían en cuenta a Dios: “se
cubrirán la cabeza de polvo y se revolcarán en ceniza”
(Ez. 27, 30). Y el Señor, a través del mismo
Profeta Ezequiel,nos hace ver que el resultado del pecado no puede ser
sino la ceniza, cuando se refiere al Rey de Tiro: “Te he reducido a
cenizas” (Ez. 28, 18).
Así que para reconocer ante los demás y para convencerse
a sí mismos que realmente eran “polvo y ceniza”, algunos
personajes de la Biblia se sientan sobre ceniza o se cubren la cabeza
de ceniza: Job (Job, 42, 6); el Rey de Nínive, ante
la predicación de Jonás (Jonás 3, 6).
Jesús mismo menciona la costumbre al referirse a dos ciudades
que no habían acogido su mensaje de salvación (Mt.
11, 21).
Al saber de los desmanes que Holofernes, jefe del ejército de
Nabucodonosor, había hecho en los pueblos vecinos, los
israelitas, recién regresados del exilio en Babilonia, se
asustan, por lo que “todos los habitantes de Jerusalén ... se
cubrieron la cabeza con cenizas” (Judit, 4, 11).
En Abraham, nuestro padre en la fe, modelo de humildad, docilidad y
entrega a Dios, la ceniza tiene su verdadero sentido, cuando orando se
reconoce nada ante el Creador: “Sé que a lo mejor es un
atrevimiento hablar a mi Señor, yo que soy polvo y ceniza” (Gn.
19, 27).
Cubrirse de cenizas significa, entonces, el realizar en forma tangible
un reconocimiento público, por el cual nos declaramos
frágiles, incapaces, pecadores, en busca de la misericordia de
Dios. Al que reconoce y realmente cree que es nada, al que se
sabe necesitado de la misericordia divina y de la salvación que
nos trajo Jesucristo, El cambia la tristeza en alegría y la
ceniza en corona, cuando nos promete por boca del Profeta Isaías
“una corona en vez de ceniza” (Is. 61, 3).
SIGNIFICADO DE LA IMPOSICION DE LA CENIZA:
El Ritual de la Imposición de la Ceniza nos lleva, entonces, a
recordar nuestra nada. Las palabras de una de las fórmulas
de imposición de la ceniza nos recuerdan lo que somos:
“Polvo eres y al polvo volverás” . Es decir, nada somos
ante Dios.
Somos tan poca cosa como ese poquito de ceniza, ese polvillo, que se
vuela con un soplido de brisa, o que desaparece con tan sólo
tocarlo. Eso somos ante Dios: muy poca cosa ... como
es ese resto proveniente de ramos o palmas benditas quemados con
anterioridad, que es la ceniza.
Y los hombres y mujeres de hoy necesitamos ¡tanto! darnos cuenta
de nuestra realidad. Nos creemos tan grandes ... y somos
¡tan pequeños! Nos creemos capaces de cualquier cosa
... y somos ¡tan insuficientes! Nos creemos capaces de
valernos sin Dios o a espaldas de El ... y somos ¡tan
dependientes de El!
FRUTOS DE LA IMPOSICION DE LA CENIZA:
El fruto más importante de un Miércoles de Ceniza bien
comprendido es la conversión. Precisamente las palabras
que serán pronunciadas en el momento de la Imposición de
la Ceniza son las siguientes: “Conviértete y cree en el
Evangelio”. Es importante tomar en cuenta estas palabras.
El Ritual de la Imposición de la Ceniza tiene por fin, entonces,
llevarnos a la conversión. Y ¿qué es
convertirse? Nos lo explica la Primera Lectura del Profeta
Joel: “Vuélvanse a Mi de todo corazón ......
Vuélvanse al Señor Dios nuestro, porque es compasivo y
misericordioso, lento a la cólera y rico en clemencia”.
Convertirse es volverse a Dios: regresar a Dios o acercarse
más a El. ¿Cuánto tiempo toma convertirse?
La conversión es un programa de toda la vida. Todos -sin
excepción- necesitamos convertirnos: hasta el más
santo puede todavía ser más santo aún.
MEDIOS DE CONVERSION:
¿Herramientas que nos ayudan a volvernos a Dios? Retiros
durante la Cuaresma, Jornadas de Reflexión, etc.
Más oración y recogimiento. Durante estos
días de Cuaresma, tratemos de reflexionar sobre Dios y
sobre nuestra relación con El para poder comenzar a “Amar a Dios
sobre todas las cosas”. A esto nos invita la Cuaresma.
Y la conversión debe ser verdadera, no aparente. Por eso nos
dice Joel: “enluten su corazón, no sus vestidos”. Es
decir: el cambio debe ser interior, en el corazón.
En esto consiste el verdadero arrepentimiento de las faltas, pecados,
vicios, etc. Cada uno, en el interior de su corazón sabe
cuál es aquella falta que el Señor desea que deje.
Y la Cuaresma es el tiempo propicio para ese arrepentimiento. Y
el arrepentimiento es una gracia que el Señor nos concede si
realmente lo deseamos.
“Pues bien”, nos dice San Pablo en la Segunda Lectura, “ahora es el
tiempo favorable; ahora es el día de la salvación”.
El Señor, que siempre está abierto a perdonar a quien
desee arrepentirse, el Señor que siempre está dispuesto a
ayudar a quien desee ser mejor, está especialmente pendiente en
este día de penitencia en que nos humillamos
reconociéndonos “polvo”, y también en este tiempo
de gracia llamado Cuaresma, que hoy comenzamos.
PRACTICAS CUARESMALES: ORACION, LIMOSNA, AYUNO
Por eso decíamos al comienzo que el verdadero espíritu de
la Cuaresma está en estas palabras: conversión,
arrepentimiento y humildad. ¿Cómo llegar a este
espíritu cuaresmal? Jesucristo nos indica en el Evangelio
los medios especiales para ser humildes, para arrepentirnos
y para convertirnos. Son la oración, la
penitencia o el ayuno, y la limosna
Los ejercicios del ayuno, la limosna y la oración nos ayudan a
disciplinar la sensualidad, la avaricia y la falta de humildad,
especialmente en forma de autosuficiencia o independencia de Dios.
Estos ejercicios del ayuno como respuesta a la sensualidad, de la
limosna para atajar la avaricia, y de la oración para ayudarnos
a crecer en humildad y dejar la autosuficiencia, quieren ayudarnos a
desprendernos de esas inclinaciones y malos hábitos que impiden
la acción de Dios en nosotros y que son obstáculos para
nuestro camino hacia El.
Durante estos cuarenta días que nos preparan para la Semana
Santa, intensifiquemos nuestra oración. ¿No rezas
nada? Comienza por rezar un Padre Nuestro, una Ave María y
un Gloria. ¿Ya haces esto? Trata de rezar una decena
del Rosario, ven a hacer una visita a Jesús, que está
presente en el Sagrario. ¿No vas a Misa los
Domingos? Ven, a partir de hoy, todos los Domingos a Misa.
¿Ya haces esto? ¿Por qué no venir
algún día o varios días durante la Semana, a Misa
y a comulgar? ¿Necesitas confesarte para aliviar esa
culpabilidad que pesa y que molesta y que, además, ofende al
Señor? ¿Qué mejor tiempo que éste,
que es tiempo de arrepentimiento y conversión?
El ayuno, que puede ser más estricto o menos estricto,
según se pueda, es un ingrediente importante dentro del
espíritu cuaresmal y es un sacrificio agradable a Dios.
Negarse algo que a uno le gusta es un buen ejercicio espiritual.
Puede ayunarse no sólo de alimentos y de bebidas. Puede
ayunarse de cigarrillo. Puede ayunarse de televisión, por
ejemplo. ¡Qué bien nos haría personalmente y
qué bien haríamos dedicando parte del tiempo que pasamos
ante el televisor, en orar en familia, en leer o estudiar la Biblia o
en hacer alguna obra buena en favor de alguien necesitado de una
enseñanza, de un consejo o de una ayuda cualquiera!
La limosna a los necesitados se refiere a todas las obras de
misericordia, tanto materiales como espirituales: dar de comer al
hambriento de pan ... o al hambriento de conocimiento de Dios. La
práctica de las obras de misericordia, cuando se realiza con
recta intención, es decir, con el sincero deseo de agradar a
Dios y de ayudar, es fuente de muchas gracias.
La práctica del ayuno, la limosna y la oración
fortalecen en la fe. Son medios para evitar la sensualidad,
avaricia y autosuficiencia tan común en los seres humanos de
siempre, pero muy especialmente de nuestro tiempo.
Los ejercicios del ayuno como respuesta a la sensualidad, de la limosna
para atajar la avaricia, y de la oración contra la
autosuficiencia, quieren ayudarnos a desprendernos de lo que impide la
acción de Dios en nosotros. Estos ejercicios nos
abrirán mejor a la acción de Dios en nosotros.
COMO PRACTICAR LA ORACION, PENITENCIA Y LIMOSNA:
Pero la oración, penitencia y obras de caridad, deben ser
realizadas siempre en humildad, como muy expresamente nos pide el
Señor en el Evangelio. Quien haga estas cosas para ser
reconocido o alabado, no sólo se pierde de sus frutos y de
practicar un verdadero espíritu cuaresmal, sino que comete ese
pecado escondido de falta de rectitud de intención, de impureza
de corazón.
La oración, la penitencia y las obras de caridad son los medios
para regresar a Dios y para acercarnos más a El. De eso se
trata la Imposición de la Ceniza, de eso se trata la Cuaresma
que hoy iniciamo
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Miércoles de
Ceniza
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