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homilías Inglés
Epifanía
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Tres Clases de Hombres
(3 de enero de 2010)
Tema básico: En el domingo de la Epifania vemos tres clases de
hombres: Ellos que han encontrado a Dios y lo sirven; los que no han
encontrado Dios y lo buscan, y los que viven ni buscando ni
encontrandolo. La astrologia puede tener algun lugar para la segunda
clase, pero no para la primera.
Hoy es la Fiesta de la Epifania: la visita de los Reyes Magos a Jesus.
Quisiera comenzar la homilia con una cita de Blas Pascal. Era un
cientifico del siglo diecisiete que - entre otras cosas - invento una
maquina de calcular de lo cual evolvio la computadora moderna. Ademas
de ser un matematico y cientifico, era un filosofo de religion.
Escribio:
"Hay solamente tres clases de hombres: Ellos que han encontrado a Dios
y lo sirven; los que no han encontrado Dios y lo buscan, y los que
viven ni buscando ni encontrandolo. Los primeros son razonables y
felices; los segundos son infelices y razonables y los terceros son
irrazonables e infelices."
Vemos las tres clases representadas en las lecturas de navidad. Entre
los infelices e irrazonables es el Rey Herodes. Finge buscar a Dios,
pero su preocupacion verdadera es defender su poder - y sus placeres.
Estaban lejos de ser feliz. Atormentado por sospechos, mato a miembros
de su propia familia, incluyendo a su esposa, Mariamne, y dos hijos.
Esto causo al emperador Agusto decir, "Prefiero ser el puerco (hus) de
Herodes que su hijo (huios)." Herodes en manera extrema representa a
los que ni buscan ni encuentran a Dios.
Al otro lado hay los que han encontrado a Dios y lo sirven. Dos
ejemplos obvious son San Jose y la Virgen Maria. Podemos incluir a los
pastores en este grupo feliz.
En medio son los Magos. Representan a todos los busacadores honestos.
De la palabra griego, "magoi," tenemos nuestra palabra, "magica." Pero
no eran elusionistas como magicos modernos, sino hombres que estudiaban
los cielos para discernir la relacion entre las estrellas y lo que
sucede en la tierra. Eran parte astronomo y parte astrologo. Los Reyes
Magos siguieron senales celestiales para llegar a Cristo. In the middle
are the Magi. They represent all honest seekers. From the Greek "magi"
we get our English word "magic" or "magician." They were not
ellusionists like modern magicians, but rather they studied the heavens
and tried to figure out the relationship between the stars and what is
happening on earth. They were part astonomer and past astrologer. The
Magi are also called "Wise Men" because they followed celestials signs
that lead they to Christ.
No sabemos que eran los signos. El Planetario de Chicago tiene una
presentacion famosa sobre la Estrella de Belen. Presentan los cielos al
tiempo del nacimiento de Cristo - y tratan de saber si la "estrella"
era un cometa, un conjunto de planetas u otros evento astronomico. Sea
lo que sea, los condujo a Jerusalen y luego a Belen. Cuando llegaron a
lugar de Jose y Maria, dejaron de ser buscadores. Adoraron al nino, es
decir, lo reconocieron como Dios. Y le dio regalos que representan su
realeza, su divinidad y su sacerdocio.
Mencione que los magos eran astrologos. La astrologia puede conducir a
alguien a Dios. Una encuesta recien revelo que trenticuatro por ciento
los americanos creen en la astrologia. Es mejor creer en la astrologia
que, por ejemplo, la evolucion "sin inteligencia" (no guiada). Pero
para un cristiano la astrologia no puede tener lugar final. Ustedes
notaran que cuando los magos encontraron a Cristo, no mas miraban a las
estrellas para guiarlos. Dios lo hizo en una manera mas directa.
En el boletin este domingo, he puesto una cita de Catecismo. Dice
claramente que la astrologia es una forma de idolatria - un pecado
contra el primer mandamiento: Soy el Senor tu Dios; no tendras dioses
extranos ante me. Dios es un Dios celoso. En su caso, los celos son
justos y logicos. El nos creo y nos redimio. Somos suyos.
Mientras la astrologia puede tener un lugar para los que buscan a Dios,
no tiene lugar para los que - como los Reyes Magos - han encontrado a
Dios y los sirven. Acuerdense de las tres clases de hombres: Ellos que
han encontrado a Dios y lo sirven; los que no han encontrado Dios y lo
buscan, y los que viven ni buscando ni encontrandolo. Espero que no
haya nadie aqui en la categoria de Herodes, que ni busca ni encuentra a
Dios. Los que lo buscan honestamente, lo encontrararan. Pero mejor,
como Jose y Maria, como los pastores y ahora los Reyes Magos: Encontrar
a Dios y servirlo.
Y ahora, les invito escuchar a la Proclamacion de la Fecha de Pascua
2010.
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Intenciones Generales para la Epifania (de Sacerdotes Para la Vida)
English Version
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Epifanía
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Solemnidad de LA EPIFANIA DEL SEÑOR
Tiempo de Navidad - Ciclo "C" -
3 ó 6 de Enero de 2010
Los Tres Reyes Magos representan la manifestación de Jesucristo,
Dios y Señor de todos los hombres, a todas las razas. Por
eso la fiesta que recuerda la visita de los Reyes al Dios-Hombre, al
Rey de Reyes, se denomina “Epifanía”, que significa
“manifestación”.
La importancia de esta festividad va mucho más allá de lo
pintoresco y atractivo de esta historia que recoge el Evangelio de San
Mateo.
Dios-Padre ha inscrito en el corazón de todos los seres humanos
el deso de buscarle. Y Dios responde a ese anhelo que hay en cada
uno de nosotros Sus creaturas. Y responde, mostrándonos
cómo es El y cuál es el camino para llegar a El, con Su
Hijo Jesucristo, que se hace hombre, y nace y vive en nuestro mundo en
un momento dado de nuestra historia. (cfr. Juan Pablo II, En el umbral
del Tercer Milenio).
Jesucristo es la respuesta de Dios a nuestra búsqueda de El. Es
el Salvador del género humano. Es el “Rey de Reyes”.
Es el Dios humanado, el Dios-Hombre.
Eso lo supieron los Reyes que vinieron de oriente hacia Belén,
buscándolo. Dios se les reveló de alguna manera
para estimularlos a realizar un largo viaje, no exento de muchas
dificultades, cada uno desde su sitio de origen. Ellos
habían recibido una inspiración del Señor que los
impulsaba a buscar a ese “Rey” que era mucho más que ellos, ya
que Su Reino era mucho mayor que todos los reinos de la tierra.
Recibieron una llamada divina para ponerse en marcha y luego la
Estrella del Señor los guiaba por el camino hacia
Belén. Por eso dicen los Reyes: “Hemos visto Su
Estrella en Oriente y venimos a adorarlo” (Mt. 2, 2).
En efecto, después de muchas vicisitudes, llegaron “al lugar
donde estaba el Niño”. Allí volvieron a ver “la
Estrella y se llenaron de inmensa alegría” (Mt. 2, 10).
“Vieron al Niño que estaba con María Su Madre y
postrándose, le adoraron” (Mt. 2, 11). Es decir, al llegar
ante la presencia de Dios-hecho-Hombre, caen postrados ante tal
majestad y grandeza. Caen, adorándolo.
"... y postrándose ke adoraron".
Los Tres Reyes ofrecieron regalos al Dios-Hombre: oro, en
reconocimiento de que era Rey, el Rey de Reyes; incienso, con que lo
reconocían como Dios, y mirra, sustancia usada para ungir a los
muertos, simbolizaba su muerte como Hombre para nuestra
salvación.
Esta breve historia de la Sagrada Escritura nos muestra que Dios se
revela a toda raza, pueblo y nación. Se revela en
Jesucristo, Dios Vivo y Verdadero, ante Quien no podemos más que
postrarnos y adorarlo.
La historia de los Reyes de Oriente nos muestra cómo Dios llama
a cada persona de diferentes maneras, sea cual fuere su origen o su
raza, su pueblo o su nación, su creencia o
convicción. El toca nuestros corazones para que lo
reconozcamos en Jesucristo como nuestro Señor, nuestro
Dueño, nuestro Rey.
Como a los Tres Reyes, Dios nos llama, nos inspira para que le
busquemos, se revela a nosotros en Jesucristo. Y nuestra
respuesta no puede ser otra que la de los Reyes: buscarlo, seguir
Su Camino, postrarnos y adorarlo, ofreciéndole nuestra entrega a
El, nuestra oración y nuestros trabajos.
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MONSEÑOR UBALDO SANTANA,
Arzobispo de Maracaibo, Venezuela:
Extractos del
MENSAJE A LOS JOVENES
DE SU ARQUIDIOCESIS
con motivo de
LA JORNADA MUNDIAL
DE LA JUVENTUD
celebrada en Colonia, Alemania,
Agosto 2005,
cuyo lema central fue
los Reyes Magos de Oriente
Muy amados jóvenes:
Han aceptado hacerse ustedes también peregrinos como los
magos de oriente para salir en busca de Jesús.
Estos días nos toca a nosotros vivir la formidable experiencia
de los magos de oriente.
“Entraron en la casa y vieron al niño con María su madre
y postrándose lo adoraron” Ser mago en tiempo de
Jesús era una profesión científica. El estudio de
los astros los llevó a Dios. La ciencia también lleva
a Dios. Todos los seres humanos, lo sepan o no lo sepan, buscan a
Dios porque “en el vivimos, nos movemos y existimos” (cf. Hech. 17,
24-28). Al llegar a Jerusalén prosiguieron su
investigación y unos escribas les revelaron la profecía
de Miqueas sobre el lugar donde aparecería el Mesías. Y
así fue cómo, guiados por las maravillas de la
naturaleza, los descubrimientos de la ciencia y la iluminación
de las escrituras divinas llegaron hasta donde estaba Jesús.
Los estudios, la ciencia, la naturaleza son como esos carteles
colocados a la orilla de las carreteras para indicar direcciones,
lugares y destinos. Mis amados jóvenes, han de saber que la vida
es un viaje con destino como el de los magos que culminó
en Belén. Todos los demás viajes, como por ejemplo
los interplanetarios o las navegaciones por Internet nunca logran
saciarnos plenamente. Sólo el viaje que desemboca en Dios colma
el hambre y la sed de felicidad del corazón humano.
Como somos seres hambrientos y sedientos nos paramos en el camino a
comer y a beber: comemos y bebemos placeres, poderes, saberes,
sexo y dinero y pensamos que esos momentos, esas personas, esas
experiencias nos colmarán; pero muy pronto nos damos cuenta,
después del placer intenso y pasajero, que nos dejan un gran
vacío en los recovecos del alma. El que se droga, se
exaspera y aumenta constantemente las dosis para superar fronteras
y gozar de nuevas sensaciones. El que se centra en el sexo
multiplica los encuentros y las fórmulas en busca de algo nuevo
que le quite el aburrimiento. Pero nada de eso quita el hambre y la
sed. Nada elimina el hastío. Al contrario dejan detrás de
si desengaños, resacas y amargas desilusiones.
“Al llegar a la casa se apoderó de ellos una inmensa
alegría, y arrodillándose delante del niño
lo adoraron”. Los magos encontraron a Dios después de una ardua
búsqueda, persistentes preguntas, repetidas dudas y arduas
investigaciones, después de marchas prolongadas a través
de desiertos espirituales y geográficos. Y cuando por fin
lo lograron se llevaron la tremenda sorpresa de
encontrarlo en un niño frágil e inocente en brazos
de su madre. ¡Dios hecho niño!
“Y arrodillándose lo adoraron”. Encontrar a Dios,
postrarse delante de El, reconociéndole como el fin
último y el todo de la vida que le da vida y sentido a
todo. Eso es adorarlo. Y caemos en la cuenta de que Dios es la pieza
faltante del rompecabezas que da sentido final y total a nuestras
vidas. Nos damos cuenta de que sin El somos seres incompletos,
imperfectos que nadie ni nada excepto Dios puede completar.
Los invito, mis queridos jóvenes, a emprender con los magos ese
viaje decisivo que le dará un giro de 360 grados a sus
vidas, les invito a ponerse en búsqueda de Dios y a no darse por
vencidos hasta dar con El. Les aseguro que ese momento quedará
registrado como el acontecimiento más importante de toda su
vida. En el punto preciso donde se encuentren con Dios, se arrodillen
delante de El y lo adoren, es decir lo reconozcan como el Señor
y Dios de sus vidas, se iniciará una transformación
profunda que traerá incalculables y maravillosas consecuencias
para ustedes y para los que giren alrededor de sus existencias.
Jesús llama eso el Reino de Dios y lo compara a un tesoro
escondido en un campo que un hombre encuentra y lleno de alegría
va y vende todo lo que tiene y compra el terreno (Cf. Mt. 13, 44).
Cuando los magos dieron con este tesoro le regalaron
generosamente al niño Dios oro, incienso y
mirra. Vivir alegres, vivir felices no depende de si se
tiene o no se tiene dinero, de si se tiene o no se tiene salud o
belleza físicas, si se tiene o no se tiene fama o poder. La
verdadera felicidad depende de si tienes o no tienes a Dios en tu vida
y en tu corazón tal como Jesús el Señor nos la ha
dado a conocer.
Los sabios de Oriente al encontrarse con Jesús descubrieron otro
camino. Se trata de un nuevo camino de fe, un nuevo modo de vivir con
Dios. Todo había cambiado genitivamente para ellos.
Habían quedado definitivamente habitados por Dios.
Esos cofres abiertos simbolizan sus vidas que quedan totalmente
expuestas para que Jesús las llene con los bienes verdaderos y
perdurables.
Con el oro confiesan que para ellos Jesús vale más que
todo el dinero del mundo y que es a él a quien de ahora en
adelante considerarán como su único y verdadero tesoro.
Al ofrecerle incienso, sustancia aromática con la que en su
país se rinde homenaje a los ídolos y dioses locales en
sus templos, colinas y cipos, declaran que de ahora en adelante no
adorarán falsos dioses y que están dispuestos a dejar
atrás todo lo que idolatraban para reconocer en Jesús la
presencia del Dios único y verdadero.
Al ofrendarle mirra, sustancia que se utiliza junto con otros aromas y
perfumes para llevar a cabo los ritos de la sepultura, proclaman su fe
en la condición humana asumida por el Hijo de Dios.
La Iglesia les propone también a ustedes regresar por otro
camino. Ustedes bien saben que hoy como nunca muchos ídolos
quieren introducirse en sus vidas, robarles el corazón y
someterlos a su yugo.
No se dejen embaucar por los falsos mercaderes de felicidad, ni
por los negociantes inescrupulosos que quieren meterle por los ojos y
por todos los sentidos fuertes dosis de sexo, droga y satanismo
con los señuelos de la música, la bebida, la moda y el
fashion.
Cristo no ofrece señuelos, engaños ni ilusiones. Les
tiende su mano amiga, les abre los tesoros de su evangelio, está
dispuesto a caminar con ustedes y a enseñarles a descubrir por
el camino del evangelio la auténtica libertad, el sentido de la
vida y la verdadera felicidad. Con él nunca estarán solos.
La eucaristía es también el “otro camino” por donde
podemos llegar hasta Jesús y aprender cómo ser sus
discípulos.
Maracaibo, 20-21 de agosto de 2005
+ Ubaldo R. Santana Sequera
Arzobispo de Maracaibo
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