28 Mayo 20177 Pascua

Homilia de Padre Phil Bloom
Stmaryvalleybloom.org
* Disponible en Inglés - ve Homilías Inglés
7 Pascua
Vida en Cristo Semana 7: Mision
(28 de mayo de 2017)

Mensaje: Jesus no nos da el cielo en la tierra; da una mision.
En este septimo domingo de Pascua celebramos la Ascension de Jesus.
Como enlace la Ascension con nuestro tema - Vida en Cristo? El irse de Jesus - como nos ayuda?
Antes de decir lo que la Ascension hace para nosotros quisiera aclarar lo que no hace. En la primera lectura escuchamos a los discipulos preguntar a Jesus si va a restaurar el reino a Israel. Los primeros discipulos son como nosotros. Quieren el cielo aqui en la tierra. Una vez le pregunte a una senorita de viente tantos anyos sobre sus suenos. Me dijo que estaba sonyando con jubilarse! Desde luego, ella no estaba pensando en jubilacion como los mayores la experimentan: unos pocos anyos de dolores fisicos y soledad. En cambio estaba pensando en un estado duradero de descanso y satisfaccion. Lo que ella anhelaba no era la jubilacion sino el cielo. Asi es para todos nosotros. El cientifico y filosofo Blas Pascal dijo, "Que cada cual examine sus pensamientos; los encontrará todos ocupados con el pasado o con el futuro. Apenas pensamos en el presente, y, si pensamos en él, es sólo para ver cómo ilumina nuestros planes futuros." Constantemente estamos arreglando nuestras vidas para el momento en el futuro cuando estaremos realmente contentos. Pues, Jesus quiere que seamos felices pero no ofrece cielo en la tierra. No es como un politico que dice que si votamos por el todo estara bien.

Hace cien anyos un grupo pequeno de hombres en Rusia decian que si ganaran poder traerian el cielo a la tierra: Paz! Pan! Tierra! prometieron. Hoy sabemos que no trajeron el cielo a la tierra. Trajeron el peor infierno en la historia humana. Si piensas que los politicos pueden traer el cielo a la tierra hay que leer el Archipiélago Gulag. Jesus no trajo el cielo a la tierra. Entonces que trajo? Lo vemos en el evangelio. Ascendiendo al cielo. Jesus les da a sus discipulos una mision. "vayan y hagan discipulos de todas las naciones, bautizandolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo enseñándolas a cumplir todo cuanto les he mandado." Esto es la mision que Jesus nos da. La abrazamos cuando pasamos 18 meses discerniendo el plan de Dios para nuestra parroquia. Aqui es nuestra declaracion: "Bendecidos por vivir en este valle bello, somos cristianos, en unión con el Papa Francisco y el Arzobispo Sartain, quienes buscamos levantar a Jesus, amarnos uno al otro y hacer discípulos." Cuando decimos "levantar a Jesus" reconocemos que es el Padre que levanta a Jesus a su derecha. Y sabemos que Jesus mismo es Dios. Al decir "levantar a Jesus" estamos hablando de algo mas humilde - lo que hacemos en la Misa. Cuando el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y Sangre de Jesus por el poder del Espiritu Santo el sacerdote, que representa al pueblo, literalmente levanta a Jesus. Al hacerlo Jesus nos levanta a nosotros. Necesitamos que Jesus nos levanta. Experimentamos depresion, confusion, aun paralisis. Cuando te caes, cuando la oscuridad te abruma, levantar a Jesus. Tomar una pequena cruz o tu rosario o tu Biblia. Jesus te levantara y te dara una mision.

Es interestante que depues de ascender Jesus envia a dos hombres con un mensaje. Los dos hombres pueden ser Moises y Elias que aparecieron en la Transfiguracion - o tal vez los dos hombres vestidos de blanco son angeles. Si tienes curiosidad de tales preguntas, venir a mi estudio de Biblia este lunes. Para ahora nos enfocamos no en quienes son estos hombres sino en lo que dicen. Dejen de mirar al cielo; tienes una mision aqui. Enfocarte en lo que esta delante de ti, en lo que Dios quiere de ti hoy. Dejar manana en manos de Dios. Decir, "Jesus en ti confio." Hemos visto la miseria que hombres traen cuando buscan cielo en la tierra pero tambien hemos visto las bendiciones que vienen cuando discipulos abrazan la mision de Jesus. Santa Teresa de Calcuta enfoco en levantar a Jesus e hizo mucho para aliviar el sufrimiento humano. Cada uno de nosotros puede hacer el mundo mejor pero no podemos hacerlo solo. Necesitamos una fuente de poder. Diré mas el proximo domingo. Solo pido esto: llevar algo rojo. Rojo representa fuego. Jesus quiere darnos fuego. Eso es para el proximo domingo. Hoy acordarse de esto: esus no nos da el cielo en la tierra; da una mision. Amen.
Homilia de la Parroquia Nuestra Senora de la Caridad del Cobre, Caracas
Homilia.org
7 Pascua

La Ascensión del Señor es una fiesta de grandísima esperanza para los que creemos en Jesucristo y seguimos su Palabra, porque sabemos que primero se fue El al Cielo, pero la celebración de este misterio nos da la seguridad de que también nosotros podemos seguirle allí.

Así nos lo había dicho Jesucristo al anunciar su partida: "En la Casa de mi Padre hay muchas mansiones, y voy allá a prepararles un lugar ... Volveré y los llevaré junto a Mí, para que donde Yo estoy, estén también ustedes? (Jn. 14,2-3).

Sabemos que el derecho al Cielo ya nos ha sido adquirido por Jesucristo y que El nos ha preparado un lugar a cada uno de nosotros. No lo dejemos vacío.

¿Cómo llegamos? Bueno ? hay que vivir en esta vida de tal forma que merezcamos ocupar ese lugar.

Esta solemne festividad nos recuerda también algo que nos dijo en otra oportunidad: "Donde está tu tesoro, allí está tu corazón? (Mt. 6, 21). ¿Cuál, entonces, debe ser nuestro tesoro y dónde debe estar nuestro corazón? Nuestro tesoro no puede ser menos que Dios y las cosas de Dios; nuestro corazón tiene que estar puesto en el Cielo, donde Cristo ya está esperando por cada uno de nosotros.

La Segunda Lectura nos narra cómo San Pablo ora con mucho entusiasmo porque "el Padre de la gloria les conceda espíritu de sabiduría y de reflexión para conocerlo, para que ilumine vuestras mentes de manera que comprendan cuál es la esperanza a la cual estamos llamados y cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios da a los que son suyos? (Ef. 1, 17-23).

Recordemos cómo fueron los sucesos después de la Resurrección del Señor. Sabemos que Jesucristo le dio a sus Apóstoles y discípulos muchas pruebas de que estaba vivo, pues durante cuarenta días se les estuvo apareciendo y les hizo ver que realmente había resucitado.

Uno de esos días, ante el asombro de ellos, se les apareció y les dijo: "¿Por qué se asustan tanto y por qué dudan? Miren mis manos y mis pies. Soy Yo mismo. Tóquenme y fíjense que un espíritu no tiene carne y huesos, como ustedes ven que tengo Yo?. Les mostró, entonces, las heridas de sus manos y sus pies, y para que no les quedara duda de que no era un fantasma, sino El mismo en cuerpo y alma, les pidió algo de comer y comió delante de ellos. (Lc. 24, 36-42).

El último de esos cuarenta días los citó al Monte de los Olivos; allí les anunció que muy pronto recibirían el Espíritu Santo que los fortalecería para la tarea de llevar su mensaje de salvación a todo el mundo, les dio sus últimas instrucciones, y poco a poco "se fue elevando a la vista de ellos? (Hech.1, 1-11 y Mt. 28, 16-20).

¡Cómo sería esa escena! Si la Transfiguración del Señor fue algo tan impresionante, ¡cómo sería la Ascensión! Quedaron todos los presentes tan impactados que aún después de haber desaparecido Jesús, ocultado por una nube, seguían mirando fijamente al Cielo.

Fue, entonces, cuando dos Ángeles interrumpieron ese éxtasis colectivo de amor, de nostalgia, de admiración viendo al Señor. Jesús Resucitado radiantísimo ahora había ascendido al Cielo. Los Ángeles les dijeron: "¿Qué hacen ahí mirando al cielo? Ese mismo Jesús que los ha dejado para subir al Cielo, volverá como lo han visto alejarse? (Hech. 1,11).

Importantísimo recordar ese anuncio profético de los Ángeles sobre la Segunda Venida de Jesucristo, en la que volverá de igual manera: en gloria y desde el Cielo.

Importantísimo porque Jesús volverá, pero no aparecerá entre nosotros como uno más, como vino hace dos mil años, sino que vendrá como llegan los relámpagos: de sorpresa, deslumbrante, de manera impactante, posiblemente en medio de un ruido estremecedor, porque vendrá en gloria desde el Cielo. Y en ese momento volverá como Juez a establecer su reinado definitivo.

Así lo reconocemos cada vez que rezamos el Credo: de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.

Esto es importante recordarlo porque el mismo Jesucristo nos anunció que muchos vendrán haciéndose pasar por El, haciendo prodigios, tratando de asemejarse a El, llamándose -como El- "Cristo?, declarándose Mesías y enseñando falsedades.

"Miren que se los he advertido de antemano?, nos dice el Señor. "Por lo tanto, si alguien les dice: ¡Está en tal lugar!, no lo crean. Pues cuando venga el Hijo del Hombre será como un relámpago que parte del oriente y brilla hasta el poniente? (Mt. 24, 21-28). Será como lo anunciaron los Ángeles después de la Ascensión: Cristo volverá como se fue: ¡glorioso y triunfante!

La Ascensión de Jesucristo al Cielo glorioso en cuerpo y alma nos despierta el anhelo de Cielo, nos reaviva la esperanza de nuestra futura inmortalidad, también gloriosos en cuerpo y alma, como El, para disfrutar con El y en El de una felicidad completa, perfecta y para siempre.

¡Esta es la esperanza a la cual hemos sido llamados! ¡Esta es la herencia que nos ha sido ofrecida!

Si somos del Señor, "si somos suyos? -como nos dice San Pablo en la Segunda Lectura- es decir:
si cumplimos la Voluntad de Dios en esta vida,
si seguimos sus designios para con nosotros,
si nuestro corazón está en las cosas de Dios,
si nuestra mirada está fija en el Cielo ...

la fuerza poderosa de Dios que resucitó a Cristo de entre los muertos y lo hizo ascender a los Cielos para sentarse a la derecha del Padre, nos resucitará también a nosotros y nos hará reinar con El en su gloria por siempre. Amén.
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